Por fin me la hicieron el martes pasado.
Ahí estaba ella, aunque yo, la verdad, no fui capaz de distinguir demasiado en la pantalla.
Ésta es la tercera ginecóloga que me atiende en el centro de salud. Es como una caja de bombones: ¡nunca sabes la que te va a tocar! En fin, no me parece muy serio que te atiendan personas que no terminan sabiendo nada de ti, pero lo que peor me parece es la actitud que demuestran con las pacientes. Yo no exijo una atención especial ni desmesurada, ni mucho menos. ¡Sólo información mínima! y en general, con las 3 especialistas que me han atendido me he encontrado una actitud agria, que ofrecen cero información. Si preguntas, te contestan generalmente de bastante mala gana y haciendo un tremendo esfuerzo . Cualquier especialista (un dentista, un oftalmólogo, ¡un veterinario!) son más amables que estas ginecólogas que me he encontrado!. Raro, ¿no?
El caso, es que tras preguntárselo, ya que la profesional no soltaba prenda entendible para mí en la ecografía, terminé por saber que Laura está bien, todo está acorde a las 31 semanas y lo mejor…¡ya está colocadita cabeza abajo! Ya decía yo que los pantalones me aprietan mucho por aquí…
Ayer pusimos la cenefita en la pared del cuarto y ya va teniendo más pinta de habitación de bebé, jeje.
Seguimos pendientes con el tema del carrito. Aprovechando que en rebajas están un poquillo rebajados, nos volveremos a acercar a ver si por fin nos hacemos con él. Ah, lo que sí hemos comprado también es un Radio-Cd. Yo tenía ganas porque así puedo llevármelo por toda la casa y ya le puedo ir enseñando a Laura cierta culturilla musical, cuanto antes mejor
Bss!

0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.